SANTIAGO GARCÍA-CLAIRAC
ESCRITOR DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

DRAGONTIME Y CLEOPATRA

CAPÍTULO 0

Patrick Vernier

 

Me llamo Patrick Vernier. Cuando tenía ocho años, sufrí un accidente de tráfico que me dejó encadenado a una silla de ruedas para toda la vida.

Ocurrió en las montañas Green, cerca de la frontera con Canadá, cuando mis padres y yo volvíamos de esquiar.

Mi padre conducía, pero él no tuvo la culpa.

No fue por las placas de hielo.

Fue la fatalidad.

Un accidente que nadie pudo evitar.

Cosas del Destino.

Me trasladaron urgentemente, en helicóptero, a Nueva York, donde el doctor Keaton me operó varias veces y consiguió salvarme la vida.

Pero las cosas no salieron del todo bien.

Ya no podré caminar como antes.

La cicatriz que hay sobre mi ceja izquierda tampoco desaparecerá.

Algunas veces no respiro bien, me falta aire y esto me obliga a llevar siempre una bombona de oxígeno cerca.

Aprendí a resignarme.

Pasé mucho tiempo en la cama, leyendo libros, imaginando mundos lejanos y fantásticos, olvidando la realidad.

Mis padres se marcharon por trabajo y me quedé solo con tío Henry, en nuestra casa de Nueva York.

Está frente a Central Park, donde suelo pasear en silla de ruedas o con muletas cuando tengo fuerzas suficientes para hacerlo.

He estado muchas horas en el gimnasio para poder andar con muletas y mejorar algo mis condiciones de vida.

He hecho un grandísimo esfuerzo para no depender totalmente de la silla de ruedas.

Ahora la utilizo solo cuando estoy muy cansado.

Por suerte, tío Henry, escribe novelas fantásticas y de aventuras y me animó a hacer algo que nunca había pensado: escribir.

Ahora, gracias a él, me he propuesto ser escritor.

Un buen motivo para vivir, ¿verdad?

Tengo mucho tiempo libre para inventar y escribir  historias.

He empezado un libro de aventuras que se titula Dragontime.

Cuenta la historia de una máquina que viaja en el tiempo: un satélite con forma de dragón.

Es una fantasía literaria basada en hechos reales y secretos.

Tengo todo lo que necesito; tan solo echo de menos a mis padres, que viven en Cabo Cañaveral, por culpa de un trabajo muy absorbente que les aleja de mí.

Mi vida ha transcurrido entre la rutina, el aburrimiento y las ensoñaciones hasta que cumplí quince años.

Entonces, pasó algo que la cambió por completo.

Fue algo asombroso e inesperado.

El episodio que os voy a contar hoy sólo es una muestra de mi vida actual…

Y aunque os parezca increíble, os aseguro que fue absolutamente real…

O eso me parece a mí…

A veces, miro por la ventana y me parece verlo, ahí, flotando en el espacio, buscando la forma de colarse por alguna rendija espacio-temporal, para viajar al pasado.

Dragontime…

 

 

FIN DEL CAPÍTULO 0