SANTIAGO GARCÍA-CLAIRAC
ESCRITOR DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

MAKING-OFF

MAKING-OFF DE B1TERMAN



Crear un personaje literario tiene unas reglas bastante claras: debe tener un problema o un gran deseo y debe dedicar su vida a resolverlo o a cumplirlo.

En la vida real todos hacemos lo mismo. Solucionamos problemas y luchamos para cumplir nuestros deseos. Son las dos cosas que nos mueven.

ERIK BÍTERMAN, nuestro protagonista, cumple perfectamente estas reglas. Toda su aventura consiste en solucionar sus problemas y en hacer realidad su gran deseo.

El problema se pone de manifiesto en el primer capítulo del libro. Además, debido a su gravedad, marcará un antes y un después en la vida de ERIK.

Hasta entonces, ha disfrutado de una vida tranquila, relajada y llena de comodidades. Ha transcurrido en la rutina, en una existencia vacía e inútil. Sin deseos y sin pasión.

Cuando se enfrenta con el mayor problema de su vida, se abre una compuerta que le desborda. A partir de ese momento, las complicaciones se multiplican, llegan sin parar, de forma incontenible, volcánica. Como si la vida se vengara de él y quisiera hacerle pagar la factura por haber esquivado los problemas durante toda su vida.

Y esa cadena de desventuras es la que, precisamente, le despierta un gran deseo. Un deseo que se convertirá en el motor de su nueva vida.

Alguien dijo de crecemos cuando sufrimos; en el caso de ERIK, se hace más cierto que nunca.

Afrontar losproblemas exige esfuerzo y valentía: conseguir lo deseos puede costar caro.

Bien, pues esta es la premisa sobre la que construí B1TERMAN.

La de contar la historia de un chico de 16 años que se ve obligado a afrontar la realidad.

Y decidí hacerlo en un mundo futurista.

¿CÓMO SE ESCRIBE UN LIBRO DE CIENCIA-FICCÓN?

Llevaba años dándole vueltas a la idea de un mundo dividido en dos bandos: analogicós y digitales.

Había asisitido profesionalemnete a la implementación de la tecnología digital que había costado la vida a muchas empresas analógicas. Yo había imaginado una guerra invisible entre estos dos bandos y buscaba la manera de plasmarla.

Cuando la uní a la historia de un joven que tenía que decidir en qué lado del mundo quería vivir, pensé que había llegado el momento de usar mi vieja idea.

Iba a escribir la aventura de un personaje que, empujado por los acontecimientos, iba a pasar de un bando a otro. Y la situé en el año 2150, en un país dominado por la tecnología digital.

El desafío era grande ya que jamás me había aventurado en el futuro. La cuestión principal estribaba en imaginarlo de forma que tuviese algunos visos de realidad y evitar fantasías alocadas y fuera de contexto.

¿Cómo será la vida en el año 2150?

La única pista que tenía para visualizar el futuro era la tecnología digital, así que la pregunta que me hice fue: ¿Qué avances traerá la tecnología digital?

De esta forma, todo lo que ocurre en B1TERMAN está basado en esa pregunta.

 

CONTAR IDEAS DIFÍCILES

Einstein dijo que las ideas complicadas deben contarse de manera sencilla.

Y yo siempre he tenido en cuenta esta regla de oro. Es posiblemente el mejor consejo que he recibido. Un verdadero regalo para alguien que se dedica a contar historias.

Cada vez que pongo en marcha una idea, sé que necesitaré otra idea para contarla, es la mejor manera de que me comprendan. Dicho de otra manera: las buenas ideas tienen dos cabezas: la que quiero contar y la que me ayuda a contarla.

También sé que una buena idea mal contada se convierte en una mala idea.

Solo hay que fijarse en los chistes para comprender lo que quiero decir. El mismo chiste contado por dos personas distintas parece diferente. Gustará más la versión del que lo cuente mejor, de manera más nítida.

Yo sabía que la historia de Erik Bíterman era muy complicada y que estaba llena de matices; así que trabajé mucho para contarla con sencillez y claridad.

Una de las primera decisiones que tomé fue la de no dividirla en varias partes y trocearla simplemente em capítulos numerados, sin títulos. Eso le iba a dar más ritmo a la historia.

Cuando hice las primeras pruebas en primera persona vi enseguida que resultaba muy flojo y un poco ñoño. Había cosas que Erik no podía contar siendo creible y otras que no podía decir de ninguna manera, así que opté por la narración en tercera persona y le puse un narrador muy ágil.

Otra decisión fue convertir a Erik en el eje pricipal de la historia de forma iba a estar presente en todos los capítulos. De hecho, no hay ninguna escena relevante en la que Erik no está presente.

También procuré que cada capítulo fuese un cuento en sí mismo, una historia independiente.

Además, llegé a la conclusión de que no debía usar un lenguaje muy técnico o explicativo sobre los aparatos y la tecnología del futuro. Eso formaba parte de la simplificación.

Así que, finalmente, la historia está contada en por un narrador ágil, que posee un lenguaje comprensible, que sigue de cerca las aventruas del protagonista y cuenta solo lo que le atañe de cerca, lo que vive, añadiendo, de vez en cuando, de forma salpicada, algunos datos de lo que ocurre en otros lugares.

En realidad, la historia casi parece un documental biográfico de un chico que vive en el año 2150.

Creo que ningún lector tendrá dificultad para entenderla.

Y es compleja, muy compleja.